La Sopa Castellana es una sopa tradicional española, originaria de la región de Castilla-La Mancha, y es un alimento reconfortante muy popular en España. Elaborada con ingredientes sencillos y fáciles de conseguir, esta deliciosa sopa, contundente y abundante, es perfecta para una comida acogedora, especialmente durante los meses más fríos. Si alguna vez te encuentras en España, asegúrate de probarla en un restaurante local o de prepararla tú mismo en casa con nuestra receta de fácil elaboración.
Historia de la Sopa Castellana
El nombre de «Sopa Castellana» es originario de la región de Castilla-La Mancha, donde se dice que se originó esta sopa. Como es típico de la región, la Sopa Castellana era un plato diseñado para utilizar ingredientes sencillos y locales y preparar una comida deliciosa y saciante. En sus primeros días, se solía hacer con pan duro, que era común en todos los hogares, y con otros ingredientes que se usaban para fortalecer la sopa, como ajo, pimentón y huevos escalfados.
Ingredientes para la Sopa Castellana
Los ingredientes tradicionales para hacer la Sopa Castellana incluyen 300 gramos de pan duro, 6 lonchas de jamón serrano, 6 dientes de ajo, una cebolla, una cucharada de postre de pimentón, aceite de oliva y sal, 4 huevos y una hoja de laurel. Como la receta de la Sopa Castellana se ha extendido por una parte más amplia del territorio español, son habituales las variaciones en los ingredientes, y no es raro encontrar recetas que incorporan otros ingredientes, como chorizo, judías verdes y verduras como col, zanahorias y patatas.
Preparación de la Sopa Castellana
El primer paso para preparar la Sopa Castellana es empezar por remojar el pan en un cuenco con agua fría, dejándolo en remojo durante unos 5 minutos. Mientras tanto, comenzaremos a preparar la base de la sopa, que suele ser un sofrito de ajo, cebolla y jamón serrano, todo ello picado en trozos pequeños. Vierta una cucharada de aceite de oliva en una sartén de fondo grueso y colóquela a fuego medio. Una vez que el aceite esté caliente, empiece a sofreír el ajo picado durante unos 5 minutos, o hasta que empiece a desprender su aroma. Añada la cebolla picada y el jamón serrano y cocine durante 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.
Después de que el ajo, la cebolla y el jamón serrano estén traslúcidos, añadiremos la cucharada de pimentón y seguiremos cocinando durante 2 minutos más. Una vez que el pimentón y el resto de los ingredientes hayan tomado aroma y toda la mezcla esté bien impregnada de los sabores del ingrediente, añadiremos el pan remojado, la hoja de laurel y agua suficiente para cubrir todos los ingredientes. Tape la olla y deje cocer a fuego lento durante unos 15 minutos, o hasta que el pan se haya deshecho por completo y el caldo esté cremoso y espeso.
Cuando la sopa haya alcanzado la consistencia deseada, añada 4 huevos a la sartén y suba temporalmente el fuego a medio, volviendo a taparla y dejando cocer los huevos a fuego lento durante unos 6 minutos, o hasta que las yemas estén firmes. Éste será probablemente el último paso de la receta, pero si quiere darle un poco más, también puede añadir el resto de los ingredientes a la olla durante los últimos minutos de cocción. Sólo asegúrese de ajustar la sal y la pimienta a su gusto cada vez que añada un ingrediente.
Servir y Variaciones
La Sopa Castellana se sirve tradicionalmente con unas lonchas de pan tostado encima, aunque también se puede servir sola con unas ramitas de cilantro fresco y una merecida espolvoreada de queso rallado. Es un aperitivo maravilloso o un plato principal ligero cuando se acompaña con una sencilla ensalada verde. Además, si te sobra cordero, también puedes añadirlo a la sopa para obtener una comida abundante y llena de sabor.
Y si quieres cambiar las cosas, la Sopa Castellana es un plato increíblemente versátil y está perfectamente adaptado a la experimentación.